Trasladan a “Big Papi” a Boston; está en cuidados intensivos

La ex estrella de Grandes Ligas David Ortiz, mejor conocido como Big Papi, era atendido la noche de este lunes en un hospital de Boston, Estados Unidos, tras arribar en un avión-ambulancia que lo transportó desde su natal República Dominicana, donde fue herido de bala en una discoteca.

Durante la transmisión del juego de los Medias Rojas contra los Rangers el lunes por la noche, la cadena de televisión NESN mostró un video de la ambulancia que transportaba a Ortiz llegando al Massachusetts General Hospital alrededor de las 10:30 pm local.

Leo López, asistente del ex pelotero dominicano de los Mellizos de Minnesota y los Medias Rojas de Boston, había dicho antes a la AFP que Ortiz, de 43 años, estaba “consciente” y “estuvo de acuerdo cuando se tomó la decisión de trasladarlo” de Santo Domingo a Boston.

Al ex beisbolista le extirparon parte de los intestinos, el colon y la vesícula para detener una hemorragia que tenía en el hígado, informó López. Su estado es “estable”.

Ortiz recibió un disparo en la espalda y otras dos personas resultaron heridas en el episodio, incluyendo el periodista dominicano Jhoel López, que estaba con el pelotero, reportó la cadena deportiva ESPN, citando fuentes policiales dominicanas.

Por el ataque fue arrestado Eddy Féliz García, de 25 años, señalado por testigos como el hombre que disparó. El sospechoso también debió ser atendido en un hospital a causa de los golpes que le propinaron ciudadanos en el lugar.

Las autoridades tienen en su poder la motocicleta en la que se desplazó hasta el centro nocturno y buscan a otro hombre que le acompañaba.

Ortiz, que se desempeña como asesor especial de los campeones Medias Rojas de Boston desde que se retiró en 2016, cumplía en República Dominicana actividades personales y de negocios.

Existe una versión que indica que Big Papi fue atacado por ajustes de celos.

Según informa el Daily Mail, la policía en la República Dominicana cree que David ‘Big Papi’ Ortiz, recibió un disparo de dos policías contratados por un narcotraficante de la República Dominicana que creía que el jugador de béisbol estaba teniendo un romance con su esposa.

Fuente: Infobae, Milenio y Marca